




Sumérgete en el corazón de Cerdeña con una inolvidable experiencia enoturística en Dorgali. Esta visita a una bodega familiar te invita a descubrir la esencia de la isla a través de sus sabores, su historia y sus tradiciones centenarias. Durante 120 minutos, explorarás los viñedos donde se cultivan variedades autóctonas y conocerás de cerca el proceso de elaboración artesanal, caracterizado por un respeto absoluto por la tierra.
El punto culminante de la actividad es una cata guiada por expertos que te introducirán en los secretos del vino sardo. Podrás deleitar tu paladar con el emblemático Cannonau (rosado y tinto) y el refinado Vermentino di Sardegna, acompañados de una exquisita selección de productos locales: aceites de oliva virgen extra, quesos tradicionales como el 'su frue', embutidos artesanales y pan típico. Cada bocado es un viaje a la historia de este territorio, donde los pastores solían descansar bajo olivos milenarios.
La bodega destaca por su filosofía sostenible: sin filtraciones y con una intervención mínima en los sulfitos, garantizando un producto natural y de alta calidad. Ya seas un experto en vinos o un curioso de la gastronomía, esta actividad te permitirá conectar con el alma de Dorgali. Es una oportunidad perfecta para aprender sobre viticultura, cultura sarda y disfrutar de un entorno rural auténtico.
La experiencia incluye la cata completa de vinos y productos gastronómicos. Para los menores de 18 años, se ofrecen refrescos o agua, asegurando que toda la familia pueda disfrutar de este entorno privilegiado. ¡Reserva hoy tu plaza y vive la verdadera Cerdeña!
Reserva con antelación, ya que es una bodega familiar y las plazas son limitadas para garantizar una atención personalizada.
Combina esta actividad con una visita a los senderos cercanos del valle de Dorgali para aprovechar el día en la naturaleza.
Si viajas en verano, lleva ropa ligera, aunque la bodega es fresca, el clima en Cerdeña puede ser cálido.
Elegir esta experiencia significa apoyar la producción artesanal y sostenible de una bodega familiar que mantiene vivas las tradiciones sardas. A diferencia de las visitas industriales, aquí recibirás un trato cercano y auténtico, escuchando historias reales sobre el terruño y el proceso de elaboración. La calidad de sus vinos, certificados por procesos de producción casi orgánicos, junto con la selección de quesos y embutidos locales, convierte esta cata en una inmersión cultural profunda y deliciosa que no encontrarás en los circuitos turísticos convencionales.
Sí, la actividad es apta para todas las edades. Los menores de 18 años recibirán una selección de refrescos o agua en lugar de vino, permitiéndoles disfrutar del entorno y la gastronomía local.
La cata incluye tres etiquetas destacadas: el vino rosado Cannonau Amoradore, el blanco Vermentino di Sardegna Impare y el tinto Cannonau Rosco Mastros, todos producidos con métodos tradicionales.